Nuestra economía no pasa por el mejor momento y las proyecciones futuras invitan a actuar con prudencia y con singular coherencia frente a la realidad.
En este sentido la Cámara de Comercio Aburrá Sur ve con profunda preocupación el impacto que traería para la economía regional y, en particular para la base empresarial, una potencial aprobación de la ordenanza que pretende imponer una “tasa especial de seguridad y de convivencia ciudadana”, a las facturas de energía del Departamento, con la intención de financiar a la fuerza pública y modernizar su infraestructura.
Si bien somos conscientes de las dificultades de seguridad que afectan a todo el territorio departamental y de su clara incidencia en la competitividad empresarial, también debemos resaltar que esta responsabilidad estatal no puede terminar siendo delegada en el sector económico a través de una sobretasa que diezmaría el poco margen de maniobra que le queda a nuestros empresarios y comerciantes para sobrevivir en medio de los preocupantes indicadores macroeconómicos vigentes.
En tiempos como los que vivimos decretar más cargas económicas, sin importar su duración, propósito y alcance, sólo representa una señal equivocada y un golpe bajo a los intereses de la ciudadanía de unos actores económicos que ya están operando sobre los límites de su sostenibilidad.
Invitamos a la Gobernación de Antioquia y a los diputados a evaluar con sensatez los alcances de esta propuesta y a buscar soluciones más equitativas, creativas y coherentes que permitan mejorar la seguridad regional, sin que ello implique lastimar las esperanzas de progreso y recuperación que alberga el ecosistema empresarial del Departamento.



