El Fenómeno de El Niño: un reto para la seguridad energética

El calentamiento del Océano Pacífico, conocido como el Fenómeno de El Niño, se presenta cíclicamente cada tres a cuatro años, trayendo consigo una serie de impactos climáticos que ponen a prueba la infraestructura y la economía del país. Su consecuencia más directa e inmediata en Colombia es la drástica disminución de las precipitaciones.

Durante un reciente encuentro organizado por la Cámara de Comercio de Aburrá Sur, Germán Caicedo, Director Corporativo de Generación de Energía del Grupo EPM, expuso el panorama actual y los retos que enfrenta el país de cara a este fenómeno natural. La ecuación es preocupante: la reducción de las lluvias impacta directamente los caudales de los ríos, los cuales son la principal fuente de abastecimiento para los embalses encargados de la generación de energía hidroeléctrica en el territorio nacional.

La situación actual reviste una complejidad mayor debido a que la demanda energética nacional experimenta un crecimiento acelerado, superando el ritmo al que crece la oferta hidroeléctrica disponible. Para garantizar el suministro, el país depende de la capacidad de su parque de generación, pero el nivel de los embalses se convierte en el factor crítico.

“El momento más crítico será diciembre, enero y febrero, cuando estaremos en el verano climático y requeriremos en mayor medida de la generación de energía de los embalses”, afirmó Caicedo.

Ante este escenario, esperar a la época de sequía profunda no es una opción. Se hace imperativo un plan de ahorro y gestión eficiente del recurso hídrico y energético desde el momento actual. Las empresas públicas y el parque generador están haciendo su parte, pero el llamado a la acción se extiende imperativamente al consumidor final.

La mitigación de este impacto requiere una gestión proactiva en todos los sectores de la sociedad. Desde el Grupo EPM se promueven las siguientes directrices:

¿Cómo puede ayudar cada sector?

1. Hogares

  • Reducir el tiempo de ducha.
  • Reparar fugas y goteos.
  • Usar la lavadora con carga completa.
  • Almacenar solo lo indispensable.
  • Cerrar la llave al enjabonarse o afeitarse.
  • Poner una botella en el tanque del sanitario.
  • Cepillarse usando un vaso de agua.

2. Instituciones, academia y sector rural

  • Coordinar alertas y proteger a la población vulnerable.
  • Controlar captaciones ilegales.
  • Investigar reúso y eficiencia.
  • Reparar fugas internas.

3. Empresas e industrias

  • Medir el consumo por proceso.
  • Detectar fugas y consumos anormales.
  • Recircular y reutilizar agua.
  • Establecer metas verificables de reducción.
  • Optimizar el lavado de grandes superficies.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Email