Amaspa, un testimonio de emprendimiento, superación y crecimiento 

Amaspa

La historia de Alejandra García Galeano, fundadora de Amaspa, es un testimonio de visión y la convicción de que los sueños, por más desafiantes que parezcan, pueden hacerse realidad. Alejandra es una mujer de 34 años, se define como una emprendedora empática, con una comunicación excepcional y una prioridad inquebrantable. 

Sus hijos han sido el motor de cada paso en su trayectoria, desde sus estudios en cosmetología hasta la construcción de su propio imperio. «Todo lo que se ha construido, lo que he construido ha sido por ellos dos«, afirma con emoción.

Su camino no ha estado exento de dificultades.  Tras una relación “tormentosa” y dependiente económicamente, Alejandra tomó la valiente decisión de independizarse hace cinco años. Se fue Con sus hijos a la casa de su madre, donde el futuro parecía incierto.

 Sin embargo, su espíritu emprendedor la impulsó a crear Crazy Beauty, un negocio de lencería que, aunque próspero, no era su verdadera pasión.

La incursión en el mundo empresarial y el despertar de una líder

Tras la separación, Alejandra se encontró en una situación económica difícil. “Cuando yo me separé, yo decía, ‘No, ¿y ahora qué voy a hacer sin dinero?’, mi expareja me dijo que no iba a contar con el dinero de él ni con el apoyo de él”, relata. Fue entonces cuando una antigua asesora de software de la inmobiliaria la contactó con una propuesta inesperada.

La oportunidad de formar parte de la empresa Simi se presentó como un desafío que ella no dudó en aceptar. “Envié la hoja de vida y ella me dijo, sí, pero va a ser un poco complicado porque hay 10 niñas en el proceso”. A pesar de la competencia, Alejandra se destacó, superando varias etapas de selección hasta ser la elegida.

Esta experiencia laboral, aunque duró solo ocho meses, fue transformadora, ahí comenzó a fluir mejor en la parte comunicativa porque tenía que dar capacitaciones contables y administrativas del software. Esta etapa la consolidó en sus habilidades de comunicación y servicio al cliente, pilares fundamentales en su futuro emprendimiento.

El anhelo de incursionar en el mundo de la belleza, un sueño que su expareja desaprobaba, la llevó a formarse en uñas, hacer cursos de bellezas y a realizar domicilios. La idea de Amaspa comenzó a gestarse, gracias a la ayuda de una amiga contadora, dio vida a su primer spa de cejas y uñas, un pequeño espacio que desde el día uno, fue bendecido.

La capacidad de Alejandra para conectar con las personas y su amor por el servicio al cliente han sido pilares significativos. Destaca la llegada de Lina, una manicurista que la contactó por Instagram y se convirtió en un “ángel” para Amaspa.

Hoy, Lina regresa a un equipo fortalecido que incluye a Carmen y Valeria, dos colaboradoras a quienes Alejandra considera parte fundamental de su proyecto y a quienes ofrece oportunidades de crecimiento, como el caso de Valeria, cuyo tercer semestre de cosmetología fue financiado por Amaspa.

De un pequeño spa a un centro integral de bienestar

Amaspa da un salto importante al ampliar sus instalaciones y servicios, el nuevo local en Sabaneta ofrece un abanico completo de tratamientos de cosmetología, aparatología, depilaciones láser, masajes (drenáticos, linfáticos, postquirúrgicos, de relajación) y limpiezas faciales profundas y zonas especializadas para pedicure y manicure, y dos cabinas de cosmetología para procedimientos faciales, depilación láser y tratamientos corporales.

Esta expansión implica también un crecimiento en el equipo,  se suman al proyecto su mejor amigo, quien se desempeñará como cosmetólogo y enfermero, y Lina como manicurista. Alejandra enfatiza que su rol ha evolucionado de hacer a dirigir, con un enfoque en liderar con amor, pasión y dedicación.

Superando obstáculos

Alejandra enfrentó momentos difíciles en su camino, incluyendo problemas familiares, y tuvo que equilibrar sus estudios y trabajo mientras cuidaba de su familia. A esto se sumó una demanda laboral que, aunque no prosperó gracias a la organización de su empresa, le recordó la importancia de la prevención.

Más recientemente, la ampliación de su nuevo local que enfrentó una estafa por parte de una empresa de diseño, perdiendo una inversión significativa. Sin embargo, en medio de la adversidad, Alejandra dice que llegaron «ángeles del cielo«, personas que la apoyaron y le permitieron materializar su visión. «

 Rettinas Online: El impulso digital de Amaspa

La participación de Amaspa en el programa Retinas de la Cámara de Comercio Aburrá Sur ha sido «un polo a tierra» y un punto de inflexión. Alejandra reconoce que, como muchos empresarios, subestimaba el potencial del marketing digital. Gracias a este programa, comprendió la importancia de una página web, y del manejo estratégico de redes sociales.

La afluencia de extranjeros en el nuevo edificio, muchos de ellos buscando servicios de spa, ha validado la necesidad de una presencia digital robusta y profesional. Retinas les ha enseñado a optimizar su visibilidad, a entender el tráfico de usuarios en redes y a ser reconocidos en el mercado.

Los planes a futuro de Alejandra son ambiciosos: expandir Amaspa a nivel nacional, con múltiples sedes que le permitan enfocarse al 100% en este proyecto.

La historia de Amaspa no es solo la de un negocio de belleza, sino la de una mujer que ha transformado sus desafíos en oportunidades, demostrando que la resiliencia, la visión y el apoyo adecuado son la clave para alcanzar el éxito y hacer florecer cualquier sueño.

Su mensaje para quienes desean emprender es claro y contundente: «Sí se puede, los sueños sí se pueden hacer realidad con sacrificio y no es fácil, pero sí se puede. Cuando todo se puede”.

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