A sus 11 años, David Alejandro Vanegas López ya tiene claro que quiere ser empresario. Su idea de negocio está relacionada con las impresiones 3D, una iniciativa que presentó ante un jurado durante los pitch de Envigado Emprende, demostrando que el espíritu emprendedor también puede comenzar a desarrollarse desde las aulas.
Para llegar a ese momento, David tuvo que prepararse como cualquier otro participante. Durante tres minutos debía explicar su idea, contar qué la hacía diferente y convencer a los jurados de su potencial. Y aunque reconoce que los nervios estuvieron presentes, detrás de su presentación hubo bastante disciplina.
“Tuve que practicar unas 50 veces para que me fuera bien en la exposición”.
Su proyecto también tiene un componente familiar. Con el desparpajo propio de su edad, David cuenta que sus padres hacen parte de su equipo de trabajo y, en sus propias palabras, son “sus empleados”. Una particular manera de contar cómo su familia se ha convertido en parte importante de este primer paso en su camino como emprendedor.
Para María Isabel Sierra, jurado del evento, el acompañamiento que reciben los participantes se refleja precisamente en la evolución de sus propuestas y en la manera en que aprenden a presentar sus modelos de negocio.
“Se nota una evolución y una mejora en sus modelos de negocio hasta hoy, es claro el impacto de ese proceso de acompañamiento. Muchos ya tienen claro cómo llegar a los clientes con productos definidos y eso es lo que evaluamos”.
En el caso de David, esta experiencia va más allá de una competencia. Es una oportunidad para aprender, enfrentarse por primera vez a un escenario empresarial y descubrir que una idea que hoy comienza con impresiones 3D puede convertirse, con preparación y perseverancia, en un proyecto de vida.
David hizo parte de la categoría de estudiantes de Envigado Emprende, programa de la Alcaldía de Envigado y la Cámara de Comercio Aburrá Sur que llega a su tercera vigencia y busca fortalecer diferentes iniciativas y modelos de negocio. En esta etapa de pitch, 51 ideas y emprendimientos presentaron sus propuestas ante jurados del ecosistema empresarial. Entre ellos estuvo David, quien con apenas 11 años ya dio uno de sus primeros pasos para hacer realidad su sueño de convertirse en empresario.



