Lo que comenzó con una pequeña máquina tipográfica instalada en una vivienda familiar, hoy es una empresa con 56 años de trayectoria y un referente de la industria gráfica en Colombia. Gráficas Diamante es la muestra de que la perseverancia, la innovación y una visión clara pueden convertir un sueño en un legado empresarial.
La historia empezó con Aquiles Ruiz, un campesino que llegó a Medellín decidido a salir adelante. Después de trabajar durante varios años en la industria editorial, una suspensión laboral injusta lo impulsó a crear su propia empresa. Ese acto de valentía dio origen a Gráficas Diamante, una organización que hoy continúa creciendo bajo el liderazgo de la segunda generación.

Para Fabián Ruiz Velázquez, gerente de la compañía, el papel de las empresas va mucho más allá de generar empleo. “La empresa es el puente entre el sueño individual y el bienestar colectivo. Sin empresa el talento se queda en silencio”, afirma.

Con el paso de los años, la organización dejó atrás la litografía tradicional para especializarse en la producción de empaques de alta calidad para la industria cosmética, incorporando tecnología de punta y fortaleciendo su estructura interna. Ese proceso también implicó aprender a trabajar en familia. “Nosotros aprendimos a trabajarlo mucho. Fuimos muy inteligentes y sacamos todo esto adelante”, recuerda el gerente.
Uno de los mayores retos llegó tras el fallecimiento del fundador en 2001. Sin embargo, la implementación de un gobierno corporativo, acompañada por protocolos familiares y asesoría externa, permitió garantizar la continuidad del negocio y preparar el camino para las nuevas generaciones, aunque con la muerte de Aquiles Ruiz, algunos clientes potenciales prendieron las alarmas, pero no pasó de un susto, Gráficas Diamante estaba para crecer.
Más allá de los resultados empresariales, Gráficas Diamante también se ha destacado por su compromiso con la inclusión. Actualmente, el 5 % de sus colaboradores son personas con discapacidad, una iniciativa que llena de orgullo a Fabián Ruiz. “Qué tan bacano poder ayudar a esas personas, A mí se me eriza la piel porque me parece que todas las empresas deberíamos de hacer ese tipo de contrataciones”, asegura.
Al hablar de emprendimiento, el gerente deja un mensaje para quienes están comenzando a construir empresa: “Hagan las cosas bien hechas desde el principio. Si uno hace las cosas bien hechas desde el principio, seguramente va a tener tropiezos, pero le va a ir supremamente bien”.
Después de 56 años, Gráficas Diamante sigue demostrando que la disciplina, la organización y el compromiso con las personas son la mejor fórmula para construir empresas que trascienden generaciones.
Para conocer más sobre esta inspiradora historia, puedes ver el programa completo aquí: 56 años de excelencia y gobierno corporativo: Gráficas Diamante



