Maribel Suarez es la fundadora de Guacanagos, una empresa de guacamole artesanal que conquista paladares, nació en Caldas, Antioquia, a partir de una combinación de circunstancias difíciles y una visión emprendedora. La historia es, en esencia, un testimonio de fortaleza y creatividad, donde una necesidad económica se transformó en una oportunidad para crear un negocio único que ofrece sabores artesanales y experiencias memorables.
Maribel, docente de profesión y especialista en administración de la informática, encontró en el emprendimiento una nueva ruta tras enfrentar un accidente en motocicleta que la dejó imposibilitada para trabajar. En esos momentos, sin poder caminar y con el ánimo decaído, decidió seguir adelante gracias a una propuesta de un pequeño negocio de guacamole familiar.
Mientras ella estudiaba en el SENA, su hijo le propuso que tomara las riendas de ese emprendimiento, la empresa fue bautizada «Guacanagos», combinando las palabras “guacamole” y “Penagos”, el apellido de la familia.
«Estaba en casa, muy triste, desilusionada de la vida. Toda la vida había trabajado y, de repente, no podía hacer nada. Fue cuando decidí apostar todo a esto, era irónico, yo ayudaba a mis estudiantes a emprender, a crear empresas, y ahora tenía la oportunidad de hacerlo por mí misma”, expresó con emoción Maribel.
Un producto con identidad: innovación en cada sabor
El guacamole de Guacanagos no es simplemente el tradicional, sino una variedad que ofrece diferentes opciones: el clásico, picante, con ajo y con pimentón. Maribel y su equipo experimentan continuamente para añadir sabores innovadores y planean lanzar uno especial para la temporada navideña.
La empresa también ofrece snacks como papas, plátanos y rosquillas, complementos perfectos para disfrutar el guacamole en eventos y reuniones. Además, Guacanagos colabora con otros emprendedores de la región, maquilando productos para quienes desean comercializar guacamole con su propia marca.
Antes de que Maribel tomara el liderazgo, el negocio de su hijo operaba desde casa, y el alcance era limitado, sin embargo, la atención personalizada que ella ofrece, combinada con el impulso de sus conocimientos en emprendimiento, la llevó a buscar un local para expandir la operación.
Gracias a un incentivo del programa Fondo Presente, Guacanagos logró formalizarse y adecuar su local con los estándares sanitarios requeridos, incluyendo infraestructura aprobada por el INVIMA. Con el apoyo de la Cámara de Comercio Aburrá Sur y la alcaldía de Caldas, Maribel se capacitó en costos, presupuestos y otros aspectos esenciales para consolidar su negocio.



Un punto de encuentro para la comunidad
Guacanagos se ha convertido en un lugar especial en el municipio, donde los clientes no solo van a comprar guacamole, sino también a disfrutar de un ambiente acogedor, amigos y vecinos pasan a menudo, no solo a degustar, sino también a conversar y compartir momentos. Este enfoque amigable, cercano y comunitario, ha sido un distintivo de la empresa, que hace que sus clientes se sientan como en casa.
Maribel ha enfrentado desafíos significativos, especialmente en temas de salud, que incluso la mantuvieron fuera de la empresa durante un largo periodo. Sin embargo, su esposo, ahora jubilado, y el equipo de colaboradores han sido un pilar en estos momentos difíciles. La dedicación del equipo ha permitido que Guacanagos continúe operando, consolidándose como una empresa que valora la calidad, la atención y la persistencia.
La Cámara de Comercio Aburrá Sur: un apoyo en la evolución de Guacanagos
La relación de Guacanagos con La Cámara de Comercio Aburrá Sur ha sido clave en su desarrollo, a través del programa «Alístate y Transfórmate», Maribel se ha formado en redes sociales, diseño de campañas y estrategias digitales, aprendiendo a utilizar herramientas como Canva y CapCut para optimizar su presencia en redes. Además, la participación en ruedas de negocios y ferias comerciales le ha permitido ampliar su red de contactos y establecer alianzas con otros emprendedores locales, logrando así una expansión significativa de su marca.
“Antes, no sabía nada de redes, ahora, hemos aprendido a usar herramientas claves y a crear contenido que atrae a más clientes, y eso ha abierto muchas puertas. Queremos que Guacanagos siga creciendo y que la gente nos reconozca en cada rincón”, comentó Maribel
Mirando hacia adelante, Maribel sueña con seguir creciendo y mejorar las condiciones laborales de sus empleados, con el objetivo de ofrecerles estabilidad y empleo de tiempo completo. También planea cambiar el vehículo actual de la empresa por uno más grande, personalizado con la marca Guacanagos, que les permita asistir a ferias y eventos con mayor comodidad.
Guacanagos representa mucho más que un negocio de guacamole; es el resultado de la lucha de una familia y la determinación de Maribel por salir adelante. Con cada bocado, los clientes no solo disfrutan de un sabor único, sino también de una historia que ha sido escrita con esfuerzo, amor y el apoyo de una comunidad que valora la autenticidad de este emprendimiento.




