Por: Angélica Caballero Jerez
Juliana Rodríguez Baena, arquitecta de profesión y amante de los animales, nunca imaginó que su pasión por las mascotas la llevaría a crear Apetit Mascotas, una empresa dedicada a producir snacks saludables para mascotas. El origen se remonta al año 2011, cuando Juliana y su familia comenzaron a hornear galletas para Salomé, la perrita de la familia, debido a la poca oferta de snacks saludables en el mercado local.
«Nos tocaba traer snacks desde Estados Unidos porque eran pocas las opciones saludables que encontrábamos en el mercado», comenta Juliana. Esta necesidad la llevó a experimentar con recetas en su horno casero, utilizando ingredientes de grado humano, sin subproductos, siempre pensando en que fueran tan naturales que hasta un niño pudiera consumirlos.
El negocio comenzó a crecer a medida que amigos y conocidos empezaron a pedir más de esas galletitas hechas en casa “Al principio, lo hacíamos en pequeñas cantidades y las empacábamos de manera artesanal y cada vez más lindas. Con el tiempo, ganamos 4 premios que nos aportaron capital y conocimiento, alquilamos un local y comenzamos a hornear dos veces por semana. Ahora, horneamos para todos los perros del mundo”, recuerda Juliana con orgullo.





El papel clave de la Cámara de Comercio Aburrá Sur en la evolución de Apetit Mascotas
Crear snacks naturales y funcionales para mascotas no fue un camino fácil. Juliana destaca que uno de los mayores retos fue entender y cumplir con todas las regulaciones legales y comerciales necesarias para operar formalmente en el mercado. Desde el registro de la marca y regulaciones normativas hasta los códigos de barras y la adaptación a los estándares de almacenes de cadena, cada paso fue una curva de aprendizaje maravilloso.
“Uno de los mayores desafíos fue cuando evolucionamos la formulación de las recetas con nutricionista animal e ingeniero de alimentos, creando nuevos nombres para los productos, lo que nos llevó a modificar empaques y códigos de barras, generando gastos adicionales inesperados. Y como la pasión mueve, en el camino de formalización llegamos a la Cámara de Comercio Aburra Sur, donde recibimos el conocimiento y la asesoría para superar cada obstáculo”, afirma Juliana.
El crecimiento de Apetit Mascotas no habría sido posible sin el acompañamiento y apoyo de la entidad cameral, que ha sido un aliado estratégico en cada etapa del emprendimiento, desde los primeros pasos de formalización hasta la consolidación en el mercado.
El apoyo de la cámara no solo ha sido instrumental para la profesionalización el crecimiento de la empresa, sino que también ha permitido a Juliana conectarse con otros empresarios y acceder a programas de fortalecimiento que han potenciado la visibilidad y credibilidad de su marca. Participar en ruedas de negocios y ferias comerciales ha sido una experiencia enriquecedora, permitiéndole compartir su historia y seguir soñando con otros emprendedores.
“La Cámara de Comercio Aburrá Sur, es una red increíble porque te conecta con expertos en cada área, desde costos y experiencia de marca hasta aspectos legales y laborales. En la cámara de comercio encontramos un espacio de crecimiento constante, donde cada asesoría y capacitación nos ha permitido no solo mejorar como empresa, sino también como comunidad de emprendedores y líderes”, agrega la empresaria
El valor de la nutrición y el vínculo emocional
Para Apetit, la relación entre la nutrición de las mascotas y el vínculo emocional con sus dueños es fundamental. Juliana explica que elegir un snack saludable para una mascota es una muestra de amor y responsabilidad, ya que los dueños son quienes deciden por sus compañeros peludos. “Queremos que cada snack no solo sea un premio, sino también una manera de fortalecer el vínculo entre las mascotas y sus familias”, afirma.



Apetit Mascotas planea seguir innovando en el mercado de alimentos para mascotas con el desarrollo de nuevas líneas de productos, especialmente enfocados en los gatos, la segunda mascota más popular en los hogares colombianos. “Siempre estamos pensando en nuevas ideas y horneando la felicidad con los estándares y regulaciones necesarias para garantizar la calidad de nuestros productos”, explica Juliana.
Una historia de amor y pasión
Juliana, quien creció rodeada de animales en una finca, ha logrado combinar su formación en arquitectura con su pasión por los animales para crear una marca que busca no solo ofrecer beneficios a su bienestar y horneando sabor a felicidad, sino también, conectarnos emocionalmente con las mascotas.
Actualmente, La Mona, una perrita rescatada en un evento de adopción de la Fundación Salvar en el 2017, se ha convertido en el corazón de Apetit Mascotas y es la catadora oficial de las galletas. Con su energía y carisma, la mascota no solo es una integrante más del equipo, sino también la inspiración detrás de la marca, aportando su toque especial a cada producto.
La Mona también simboliza la misión de la empresa de generar vínculos emocionales entre las mascotas y sus familias. Cada snack no es solo un premio, sino una muestra de amor y una forma de fortalecer el lazo con esos seres que nos hacen la vida más feliz.
“La Mona es magia para la empresa, amamos verla, mover la cola, poner su cara de dame galleta y su linda alegría; ella asiste a ferias y hasta acompaña la entrega de pedidos. Es un personaje fundamental que representa la esencia de Apetit», concluye Juliana



La frase que define a Apetit lo dice todo: “Cuando amas una mascota, estrenas un pedacito de tu corazón, y tu corazón nunca volverá a ser el mismo”.



