La historia de Patricia Ospina Delgado, gerente fundadora de la operadora turística Eventos y Turismo, es una narración sobre la pasión innegociable, la visión a largo plazo y la férrea resiliencia para enfrentar los vientos más adversos. Su trayectoria, marcada por el turismo de Antioquia, la llevó a una epifanía en medio de la naturaleza, forjando una empresa que hoy se erige como un referente de turismo comunitario y alianzas estratégicas.
Los cimientos de una carrera turística
La base profesional de Patricia se construyó en el Colegio Mayor de Antioquia, donde se graduó como Administradora de Empresas Turísticas, tras completar el ciclo tecnológico y luego el profesional. Desde el inicio, su vida giró en torno al sector: trabajó como guía, organizó congresos y convenciones, y adquirió experiencia invaluable en la región.
Uno de sus primeros grandes desafíos fue en Tur Antioquia, donde como directora de la Agencia de Viajes, se convirtió en pionera al crear una de las primeras grandes centrales de reservas, logrando integrar a más de 2.000 hoteles en todo Antioquia, una hazaña de visibilización y comercialización en una época sin la tecnología actual.
Su camino la llevó después al Palacio de Exposiciones, donde incursionó en el mercadeo, llegando a ser coordinadora de ferias y creando un hito con la primera feria de Expojoyería, en alianza con la Cámara Colombo-italiana.


El beso del colibrí
Un periodo crucial y transformador fue su experiencia en Nariño, Antioquia, donde estuvo a cargo de montar la primera fase de los Termales Espíritu Santo. Patricia vivió en el lugar por cerca de un año, lo que ella describe como su «sabático», un tiempo de profunda conexión con la montaña, el bosque y el agua.
Fue allí, en la mañana, tras estirar sus brazos en señal de gratitud, que un colibrí se acercó y le dio lo que ella recuerda como «un beso en la boca». Esta anécdota personal no solo le generó una conexión ecologista que le trascendería toda la vida, sino que se convertiría en la inspiración para el logo de Eventos y Turismo, simbolizando la naturaleza, el trabajo y el movimiento constante.


Posteriormente, su carrera la llevó a la implementación de estrategias de mercadeo para aumentar ventas en una cadena hotelera de 11 hoteles a nivel nacional (Cartagena, Coveñas, San Andrés, La Pintada, Santa Fe de Antioquia, entre otros).
Su último empleo antes de independizarse fue como administradora de una hostería en Venecia, Antioquia durante cerca de cuatro años, donde manejaba la gerencia, el mercadeo y los eventos para un hotel con capacidad para 100 personas y una discoteca para 1000.


La gran prueba de resiliencia personal
Sin embargo, en su camino hubo un suceso trágico que la obligó a detenerse. En el año 2000, Patricia había renunciado a su trabajo en el Palacio de Exposiciones para casarse e irse a vivir a Bogotá a montar un proyecto de organización de eventos. Ocho días antes del matrimonio, su prometido falleció.
Este golpe la dejó «sin piso, sin sueños, sin metas, sin proyectos», y le tomó cerca de tres años recuperarse. En medio de esta pausa, y gracias a contactos familiares, trabajó por ocho o nueve meses en la Contraloría, una etapa que, aunque no era su sector, le brindó experiencia invaluable en la evaluación de planes de acción y políticas internas de instituciones de economía mixta, conocimientos que aplicaría a su propio negocio más adelante.
La Decisión de emprender: tiempo y dinero
La idea de fundar su propia empresa surgió alrededor de 2005, luego de sentirse agotada de dedicar todo su esfuerzo a otros y de pasar más tiempo fuera de casa. Patricia Ospina Delgado tenía una clara convicción: para formar una familia y dedicar tiempo a un hijo, una mujer necesita «tiempo y plata», y la única forma de garantizar esa libertad económica y de tiempo era a través de su propio emprendimiento.
Así, en octubre de 2006, legalizó Eventos y Turismo desde su casa en Sabaneta, justo antes de casarse en diciembre de ese mismo año con su «novio eterno» el cual conociá desde el grado décimo en el colegio, pero el destino los volvió a unir. El nombre completo de la empresa es «Eventos y Turismo Patricia Ospina,» pero por motivos de seguridad, decidió no incluir su nombre en la marca comercial, aunque su credibilidad personal es la que respalda la compañía.
El negocio despegó gracias a su red de contactos y a una alianza inicial con una cooperativa, que le permitió ofrecer hoteles a sus asociados.






Crecimiento, alianzas y el «Senderismo Mágico»
Eventos y Turismo se estableció como una operadora turística a nivel nacional e internacional, enfocada en el desarrollo del turismo comunitario y las alianzas estratégicas, un pilar que ha mantenido constante. En el turismo nacional, manejan todos los destinos con convenios de larga data con fondos de empleados y cooperativas, ofreciendo paquetes a la medida.
El producto de turismo receptivo más notable, desarrollado hace siete años, es «Senderismo Mágico» en La Estrella, que combina bienestar, naturaleza, aspectos históricos, culturales, música andina y rituales ancestrales en la cascada Las Ánimas (originalmente llamado «Entre Murales y Anaconas»).
A pesar de su pasión por el trabajo, Patricia balancea su vida familiar, limitando sus viajes internacionales para pasar tiempo con su hijo, Carlos Alejandro, su esposo, su familia y amigos.


La pandemia: sacrificio y superación
La pandemia de COVID-19 representó el desafío más grande para la empresa, obligándola a reducir su equipo de diez a una sola persona, cerrar la oficina y vender el carro personal para sostener la nómina. Sin embargo, su resiliencia y la profunda confianza construida con sus clientes fueron el motor para la recuperación.
Hoy, más del 90% de sus clientes son fieles y llegan por recomendación, permitiendo que la empresa experimente un crecimiento anual superior al 20%, impulsado por el fortalecimiento de sus alianzas.
En una mirada hacia el futuro, Patricia Ospina Delgado continúa con su formación, certificando su experiencia como guía turística con el Sena, y diversificando su creatividad con proyectos personales como los talleres de crecimiento personal «Vinos y Pincel,» la elaboración de jabones artesanales y un proyecto de acuaponía con su esposo.


El aliado impulsor, La Cámara de Comercio Aburrá Sur
Eventos y Turismo no estaría completa sin destacar el rol de la Cámara de Comercio Aburrá Sur como un aliado estratégico desde los inicios.
Patricia Ospina Delgado subraya que la Cámara ha sido fundamental en:
- Formalización y Legalidad: La ayuda crucial para la legalización de la empresa y la obtención del Registro Nacional de Turismo.
- Capacitación en Crisis: Las capacitaciones durante la pandemia fueron vitales para adaptarse a las nuevas realidades, especialmente en temas de mercadeo y legislación.
- Desarrollo del Producto Estrella: La Cámara Aburrá Sur no solo colaboró en la divulgación de «Senderismo Mágico», sino que proporcionó asesores esenciales para estructurar la ruta turística y fundar la mesa de turismo de La Estrella. Su calidad fue incluso corroborada por la Cámara del Área Metropolitana, asegurando su promoción como uno de los «imperdibles del Aburrá Sur.»


La fundadora de Eventos y Turismo finaliza con un mensaje a todos los empresarios y emprendedores, “la Cámara de Comercio es un aliado para emprender y aprender. La clave, es ser constantes y solicitar el apoyo necesario para convertir los sueños en realidad”.



